La memoria y la experiencia de la mujer aymara son sustancia para reflexionar sobre la maternidad, la vida y la muerte en el lejano altiplano andino, donde el pastoreo de llamas y alpacas es el sustento que hace aun posible la existencia en un mundo inhóspito y en retirada.
La película se inspira en el caso de Gabriela Blas, joven madre aymara que extravió su hijo de tres años pastoreando en el altiplano andino y que fue condenada a doce años de cárcel.
Pastora, opera prima de Ricardo Villarroel Saavedra fue reconocida con el premio a la Mejor Película Chilena en FIDOCS 2016.




